miércoles, 19 de mayo de 2010



CAJÓN DE ARTE Y ESCRITURA

Fotopoemario Joan Brossa y Chema Madoz



Fotopoemario es el resultado del esfuerzo conjunto entre el poeta Joan Brossa (Bcn, 1919-1998) y el fotógrafo Chema Madoz (Madrid, 1958);ambos, desde la palabra el primero y desde la imagen el segundo, consiguen ofrecer una verdadera demostración de cómo, si bien una imagen puede valer más que mil palabras, un poema puede ofrecernos una gran imagen.

Una colección de imágenes de uno de nuestros fotógrafos más internacionales comentadas por el mejor de nuestros poetas visuales.

"Se trata de una misma búsqueda del efecto poético, de un mismo tipo de comunicación, de la expresión de un mismo concepto sobre la vida y la cotidianidad. Tanto el uno como el otro trabajan a partir de unos objetos semejantes: sombreros, cartas, antifaces, utensilios en desuso... cosas que hablan en sí mismas por el recuerdo que despiertan en el espectador, objetos que, como en una ocasión dijo Chillida a propósito de Brossa, tienen memoria. Utilizan unos mismos recursos: la transformación, el emparejamiento abusurdo y la ironía, en un juego reflexivo que denota una mirada crítica sobre la sociedad" (Gloria Bordons, Fundació Brossa)
Fotopoemario
Editado en 2003
Edición Madrid.
Ilustraciones B/N
Encuadernación Rústica.
86 páginas


CHEMA MADOZ
Madoz comenzó a interesarse por la fotografía a mediados de los 80. En 1985, de forma casual, percibió que objetos aparentemente dispares poseían características similares, descubriendo así una nueva manera de mirar.
Madoz ha basado su fotografía poética en la iconografía del objeto cotidiano.
El artista acomete el objeto de tres maneras:
- el objeto encontrado, objeto sin alterar, toma de lo que ya existe. El ´ready de Duchamp
- el objeto manipulado
- el objeto inventado, construido por el mismo

Al principio, buscaba en su entorno las ideas que estaban en su cabeza pero le era difícil encontrarlas y pensó en provocar esas escenas.

Madoz reflexiona sobre la immunidad de nuestra mirada en el sentido que estamos rodeados de tantos objetos y tanta información que no los vemos. El fotografo no sólo nos enseña estos objetos si no que , de su combinación con otros , podemos extraer unos significados; cada uno el suyo.

Le interesaba la posibilidad de falsear distorsionar la realidad, reinterpretar,fabular, contar cosas...Su universo visual juega con mecanismos del lenguaje cercanos a la poesía.
Utiliza la paradoja, la analogía o la metáfora para hacer las piezas dispares encajen.

Le cuesta identificarse con el surrealismo pero es consciente de estar cerca de ese universo.
Y reconoce la influencia de Magritte, aunque no es buscada y se maravilla del paralelismo entre su obra y la de Joan Brossa. Sí reconoce haber adoptado algo del estado mental surrealista, el concepto de lo fortuito y lo accidental, y el pensamiento libre-autónomo.

Imágenes sencillas y certeras, sin atajos, que penetran en la retina para quedarse.


Bibliografia: catálogo Objetos 1990-99 Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía.

http://www.chemamadoz.com/

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